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27 de noviembre de 2014
Ante la ONU
Santa Sede alienta trabajo por la paz en todo el mundo
La familia humana: una comunidad de paz

GINEBRA, 31 Ene. 08 / 11:55 am (ACI) .- En un servicio interreligioso por la paz realizado ayer en esta ciudad, el Observador Permanente de la Santa Sede ante la ONU, Mons. Silvano Tomasi, alentó el trabajo que la entera comunidad internacional debe realizar por la paz en el mundo, entendiéndose cada persona como parte de las "única familia humana".

En su discurso, el Nuncio Apostólico destacó que en el Sermón de la Montaña, Jesús hace eco de las "profundas aspiraciones que todas las religiones y sistemas tienen por la paz dentro de la familia humana". "Nuestro rol de hacedores de la paz se reafirma en esta ocasión cuando nos reunimos para la oración y la reflexión de este tema alentados por el Mensaje anual para la celebración de la Jornada Mundial de la Paz que Su Santidad el Papa Benedicto XVI ha centrado este año en el tema: La Familia Humana, una Comunidad de Paz", prosiguió.

Tras recordar que en este mensaje el Santo Padre resalta la necesidad de una economía "capaz de responder efectivamente los requerimientos del bien común", para las familias, el Arzobispo indicó que "un estado de paz real va más allá de vencer la violencia para incluir las condiciones que favorezcan las causas de ésta".

Luego de comentar las distintas iniciativas que la comunidad internacional ha lanzado para el trabajo por la paz, Mons. Tomasi precisó que, pese a existir "una convergencia en los objetivos de las sociedades civiles y religiosas dado los beneficios de paz para todas las personas sin distinción", aún persiste "un conflicto de intereses" que aunado a los "métodos adoptados para alcanza la paz hacen que los acuerdos no se puedan alcanzar en la práctica. Lograr la paz a través de la paz se convierte así en un desafío, un tarea que requiere de la ayuda de la gracia".

Tras recordar que el Pontífice alentó a todos a tener una mayor conciencia de pertenencia a la "única familia humana", el Nuncio declaró que "si en tiempos de falta de voluntad política y de complejos problemas en donde parece haber obstáculos invencibles, podemos implorar de Dios la fuerza necesaria. Al final, la paz es un don de Dios".